No quiero que pienses que te quiero menos, es solo que he dejado de quererme a mi misma.
Juré y me prometí a mi misma que la cuidaría y la protegería, una vez más la ansiedad y el agobio se adueñaron de mi mente y mi corazón, mi respiración entrecortada me impedía ver con claridad y cuando quise abrir los ojos ya era demasiado tarde.
Quise pedir perdón y cuanto más lo decía menos me parecía, disculparme no servía de nada,
El daño estaba hecho, era demasiado tarde.
A veces me pregunto si además me disculpaba conmigo, si además de fallarle a ella también me fallé a mi.
IMPOTENCIA, por no poder mirarle a los ojos sin sufrir después de hacerle daño, de no poder girar las manillas del reloj y retroceder en el tiempo, pero claro que no, no podía.
Era demasiado tarde.
El dolor me atraviesa como millones de espinas en un mismo punto, cada poro de mi piel sangra y se retuerce de dolor, mi corazón extiende por todo mi cuerpo esa amarga ponzoña que me tortura y me mara por dentro, no encuentro el antídoto, y aunque lo haga..
Es demasiado tarde.
No me reconozco, me he convertido en otra persona, quizás mi madre tenía razón cuando dijo que solo pensaba en mí.
Odio a esa persona en la que me he transformado, la odio con todas mis fuerzas. Me miro al espejo y no me veo, todo parece lo de siempre excepto mi mirada, ahora empañada y dolorida, ardiendo por el veneno que invade mi cuerpo, ya no soy yo, me he perdido y quise darme cuenta pero como siemprre...
Era demasiado tarde.
No se cuanto durará esto, quizas cuando vuelva a ser la misma o deje de torturarme, me siento tan tan perdida...
En este momento todo lo que me queda es ella, y la hago daño... Dañar a quien más amo en este mundo...
Soy despreciable y en fín. Una vez más, lo siento.
Gracias por perdonarme, así quizás pueda perdonarme yo algún día...
Espero que no sea demasiado tarde.
miércoles, 22 de junio de 2011
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